Sylvia Puentes de Oyenard

Nació en Tacuarembó (Uruguay) el 9 de julio de 1943. Hija de Washington Puentes Chiesa y Tynda Palermo, es médica egresada de la Universidad de la República Oriental del Uruguay y escritora que se ha dedicado con especial énfasis a la literatura para niños y a la escrita por mujeres.

Publicó más de 60 títulos en diversas áreas: creativa (poesía y cuento) e investigación (ensayos, algunos pioneros en el género con documentación sobre nuestra realidad desde la colonia a la vida contemporánea).

 

Reparto general
de Bienes y Dones

 


Para Alexandros Markides Puentes

 

Por el tiempo en que los gatos nadaban, los perros volaban, los burros eran inteligentes y las víboras usaban zapatos, se realizó el Reparto General de Bienes y Dones, pues aunque había medias para no resfriarse, jarabes para la tos. rayas para las cebras y agujeritos para el colador (todavía no se habían distribuido orejas, patas, narices, ombligos pelos, plumas bocas, dientes, dedos, alas, cuellos, colas y etcétera, etcétera) Los animales podían ir y venir a su antojo, porque el mundo era un gran zoológico sin jaulas, rejas o cuidadores.

El día del Reparto General de Bienes y Dones hizo mucho, muchísimo calor y el repartidor, que no era malo. pero sí inexperiente, depositó todas las bolsas al costado del escenario donde se realizaría el sorteo. Un sorteo que -democráticamente- habían resuelto realizar, así nadie se enojaba más que con su mala suerte. Pero -a medida que el día iba transcurriendo- el sol calentaba las bolsas repletas de rabos, lenguas, pezuñas. cuernos, antenas, caparazones colmillos, picos y etcétera etcétera.

Al principio no hubo problemas. todos los Bienes y Dones estaban fresquitos y salían de las bolsas sin dificultad. Así pasaron por el escenario:

mariposas. picaflores estrellas de mar, leones, renos, tigres y... a ver ¿Me ayudan a poner las letras que se me escaparon? ...drilos, ..inocerontes. popotamos,. ..nejos, ..güinos, ...nteras, ...tugas, ... mellos, ... atos, ... erros  y etcétera, etcétera. Se distribuyeron, con alguna que otra queja, muchos Bienes y Dones, pero..

Al abrir la bolsa de los cuellos, la jirafa, que fue como la tercera o la cuarta vio que le hablan entregado tres cuellos en uno, pero no los pudo separar y de tanto estirarlos para sacárselos, así luce hoy con todos sus cuellos unidos.

Algo similar pasó con las narices, al pez espada. por ejemplo. le correspondió una que, habiendo quedado en el costado de la bolsa, con el calor se fue olvidando que era una nariz y quedó como una espada A los gorilas, en cambio, les tocó las del fondo de uno de los sacos y así parecen desnarigados o, mas bien, con una nariz de galleta con dos agujeritos para las extremidades de un enchufe.  A los elefantes, bueno, a esos. les tocó la última bolsa, de la que no se pudo sacar ni una nariz y tuvieron que ponerles todas las narices pegadas, de ahí sus trompas que fueron despegando entre ellos. por eso son más finas en la punta.

Y con las patas...¡ay! can las patas. Ni les cuento. A unos les correspondió un par elegante acorde en forma, largo y tamaño al cuerpo, a otros, ¡líbrenos Dios! ¡juegos de alfileres secándose al so! los pescados. al ver el riesgo, muy serios, le hablaron a don hipocampo (el caballito de mar) y a los caracoles, que estaban a su lado:

-¿Que les parece si nos quedamos así? Más vale sin patas que patas de añadidura.

Y los caracoles y don hipocampo estuvieron de acuerdo. Y resultó mejor, porque con el calor y los tirones, cuando fueron llamados los últimos insectos. claro, sobraban patas y el repartidor, que no quería quedarse con ninguna bolsa, comenzó a regalar dos, tres,  cuatro. diez, veinte,  treinta. Cuarenta cincuenta pares de patas a los ciempiés que pensaban:
-¡Qué gasto, qué gasto. tendremos que poner fábrica de calzados y de betunes, sino ¿quién soporta el presupuesto?

Pero allí no había terminado el asunto, el repartidor volvió a meter su mano en la bolsa y he aquí que sacó cien pares, doscientos pares, trescientos pares, cuatrocientos pares, quinientos pares de patas y el milpiés decía lloriqueando:

-¿En qué tiempo, señor, en qué tiempo me lavo las patas?

Eso sí, lo que les quedó de lindo fue el nombre: "miriápodos", es decir, que tienen muchas patas.

Pero...¡no imaginan el lío que se armó con la bolsa de los pasos! muchos no se pudieron despegar sino saltando y así saltando saltando saltando siguen hasta hoy los canguros, las langostas. las ranas y los sapos. Las libélulas se salvaron, porque resolvieron que era mejor desaparecer del escenario y...¿Saben lo que hacen cuando son pequeñas y no pueden desplazarse? Toman agua, un buche bien grande, y después lo expulsan con tanta fuerza que a través de ella logran el movimiento.

Pero… creo que este Reparto General de Bienes y Dones debería haberse llamado Reparto General de Bienes, Dones y Desperfectos, ¿no les parece?. De todos modos esto sucedió en el tiempo en que los gatos nadaban, los perros volaban, los burros eran inteligentes y las víboras usaban zapatos Hoy, los gatos no nadan, los perros no vuelan, los burros son burros y las víboras no tienen pies, pero cada uno aprendió a sacarle utilidad al desperfecto y ninguno quiere cambiar su nariz, trompa, cuello o pata.

Y me meto por un huequito
y me salgo por el otro,
si este cuento te gustó
mañana te cuento otro.