MUÑECA DE NIEVE MOSCABADA
 
 
A Ana María (1977)
 
 

 

Tomé un pedacito de su tierra,
sin pedirla.

Con mi calor fui amasando
poco a poco, en el tiempo,
para darle forma de muñeca
de nieve moscabada.

Hice una bolita cuadriculada,
una cabeza larga, sin ojos,
una colita sin pelos,
unas extremidades ciegas.

Después, sacudió los deformados latidos,
y espigó una florecita de tallo rebelde,
con una piel que transparenta
la circulación de mi tierra.